Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Ofrecer amistad al que pide amor es como dar pan al que muere de sed
Ofrecer amistad al que pide amor es como dar pan al que muere de sed.
Oh mariposa, ¿Qué sueñas cuando agitas tus alas?.
Opino que a los cincuenta, cada uno tiene la cara que se merece.
Otras me amaron más, y, sin embargo, a ninguna la quise como a ella
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Para casarte, cuando joven es temprano y cuando viejo es tarde.
Para conocer la flor del ciruelo, tanto el propio corazón como la propia nariz.
Para el beso, la nariz y los ojos están tan mal colocados como mal hechos los labios.
Para el hombre, como para el pájaro, el mundo ofrece muchos sitios donde posarse, pero nidos solamente uno: su hogar.
Para el que no tiene nada, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad.
Para encontrar gusto a la vida, no hay como morirse.
Para la mayoría de los hombres, la experiencia es como las luces de popa de un barco: Iluminan sólo el camino que queda a sus espaldas.
Para qué me curaste cuando estaba herido si hoy me dejas de nuevo el corazón partío
Para quien tiene miedo, todo son ruidos.
Para tener éxito con las mujeres debe tratarse a las sirvientas como duquesas y a las duquesas como sirvientas.
Para usted que ya no la tiene, la libertad es todo. Para nosotros que sí, es meramente una ilusión.
Parece como si la naturaleza, que tan sabiamente dispuso los órganos de nuestro cuerpo para hacernos felices, hubiera querido darnos también el orgullo para evitarnos el dolor de conocer nuestras imperfecciones.
Parece indefensa Cuando nada La rana.
Parece que la injusticia tiene en nosotros más abrigo que la justicia. Pero yo me río, y sigo mi camino.
Parece que nuestra vida aumenta cuando podemos ponerla en la memoria de los demás: Es una nueva vida que adquirimos y nos resulta preciosa.
Parecer discreto vale tanto como entender una cosa, y es mucho más fácil.
Pedimos milagros, como si no fuese el milagro más evidente el que los pidamos.
Pedir prestado no es mucho mejor que mendigar, así como el prestar con usura no es gran cosa menos que robar.