Pero, ¿cómo no amarla señor, si tú hiciste que fuera turbadora y fragante como la primavera?.
Podria simular una pasion que no sintiera, pero no podria simular una que me arrasara como el fuego.
Podríais enterrarme en la voz de cualquier niño si tiene los pies descalzos y ha visto los volcanes.