Cuando decimos que todo tiempo pasado fue mejor, condenamos el futuro sin conocerlo.
Cuando llega el tiempo en que se podría, ha pasado el tiempo en que se pudo.
Cuatro cosas hay que me hubiera pasado mejor sin ellas: amor, curiosidad, pecas y dudas.
El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí por qué se nos escapa el presente.
El instante es la continuidad del tiempo, pues une el tiempo pasado con el tiempo futuro.