Todo el secreto de gobernar consiste en saber cuándo es necesario quitarse la piel de león para ponerse la de zorro.
Todo es ahora luz desvanecida, tibieza, soledad, último amor...
Todo es bueno cuando es excesivo.
Todo es como los ríos, obra de las pendientes.
Todo es gozo cuando se pelea por la luz del mundo.
Todo es mas claro cuando estas enamorado.
Todo es sencillo, si lo quiero tener lo busco, el problema es que cuando lo encuentro no se si lo merezco.
Todo es un tablero de ajedrez de noches y días, donde el destino, con hombres como piezas, juega: Acá y acullá mueve, y da jaque mate y mata, y uno por uno, vuelve a ponerlos en la caja.
Todo está dicho, pero como nadie escucha...
Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa.
Todo está permitido, menos interrumpir una manifestación de amor.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Todo hombre es como la Luna: con una cara oscura que a nadie enseña.
Todo hombre tiene derecho a dudar de su tarea y a abandonarla de vez en cuando; lo único que no puede hacer es olvidarla.
Todo lo creó suavemente a martillazos de soplidos y taladrazos de amor, las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días por las que me levanto orgullosa todas las mañanas y bendigo mi sexo.
Todo lo que necesitas es amor.
Todo lo que sabemos del amor es que el amor es todo lo que hay.
Todo lo que se desarrolla comienza por ser pequeño. Es al alimentarse gradualmente como, con constantes progresos, llega a hacerse grande.
Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal.
Todo lo que una mujer quiere de verdad - un perro, un hombre, Dios, cualquier cosa - lo quiere como a un hijo.
Todo resulta muy cómico cuando le sucede a otro.
Todo viejo amor es un recuerdo agradable mientras no interviene la persona que lo inspiró.
Todos los elementos, cuando están fuera de su sitio natural, desean volver a él, principalmente el fuego, el agua y la tierra.
Todos los medios son buenos cuando son eficaces.
Todos los momentos en los que te hice feliz son los restos de nuestro amor