Tanto el creyente como el no creyente son seres humanos. Debemos tenernos un gran respeto.
Te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz.
Te curaste con olvido y yo he seguido queriéndote con mi equívoco amor, firme en mi error.
Te siento cuando te toco y, cuando no te toco, también te siento. ¿Que tienes en la piel?.
Temblad ante el esclavo cuando rompe sus cadenas, no tembléis ante el hombre libre.
Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos.