Si eres mi sangre cómo no estás en mis venas, pasando y repasando mi corazón que no duerme.
Si es que hay un infierno en la tierra, debe estar en el corazón del hombre melancólico.
Si llegara a ver su rostro dentro de mi corazón, no querrían ya mis ojos mirar afuera.
Si no está en nuestro poder el discernir las mejores opiniones, debemos seguir las más probables.
Si pudiéramos desterrar la palabra serio de nuestro vocabulario, muchas cosas se arreglarían.
Si un rostro hermoso es una carta de recomendación, un buen corazón es una letra de crédito.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol.
Sin nuestro sufrimiento, nuestra tarea no diferiría de la asistencia social.