Para los que no tenemos religión, nuestro Dios es el trabajo.
Para mejorar nuestro conocimiento debemos aprender menos y contemplar más.
Para qué me curaste cuando estaba herido si hoy me dejas de nuevo el corazón partío
Para trabajar con éxito, téngase caridad en el corazón y paciencia en la ejecución.
Para triunfar en la lucha por la vida, el hombre ha de tener o una gran inteligencia o un corazón de piedra.
Parece como si la naturaleza, que tan sabiamente dispuso los órganos de nuestro cuerpo para hacernos felices, hubiera querido darnos también el orgullo para evitarnos el dolor de conocer nuestras imperfecciones.
Parecía que tus palabras me arrastraban, era todo tan nuestro de verdad, tan bello de verdad, tan sencillo.
Perder nuestro nombre es como perder nuestra sombra; ser sólo nuestro nombre es reducirnos a ser sombra.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Pero hasta tanto que llegue ese momento amenazador nuestro héroe no desea nada, porque está por encima del deseo, porque está saciado, porque es artista de su propia vida y se forja cada hora según su propia voluntad.
Pero vanas y llenas de errores me parecen aquellas ciencias que no nacen de la experiencia, madre de toda certidumbre, ni terminan en una noción experimental; es decir, tales que, ni su origen ni su medio, ni su fin pasan por ninguno de los cinco sentidos.
Pobre eres,si no llevas repletas las arcas de tu corazón.
Podéis arrancar al hombre de su país, pero no podéis arrancar el país del corazón del hombre.
Poetas, no perdamos el tiempo, trabajemos, que al corazón le llega poca sangre.
Poned atención: un corazón solitario no es un corazón.
Por lo general, lo que pedimos a Dios con nuestro rezo no es que se haga su voluntad, sino que apruebe la nuestra.
Por mucho que nos critiquen sigamos nuestro trabajo adoptando el siguiente sistema y precioso lema: obrar bien y dejar a la gente que hable.
Porque cuanto más lejos más cerca está mi corazón.
Primero el suelo nativo que nada. Nuestra vida no es otra cosa que la herencia de nuestro país.
Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado.
Provisional como todos los plazos del corazón.
Publicamos nuestro libros para librarnos de ellos, para no pasar el resto de nuestras vidas corrigiendo borradores.
Puede que haya otros universos mejores que el nuestro.
Puede que nuestro papel en este planeta no sea alabar a Dios sino crearlo.
Purifica tu corazón antes de permitir que el amor se asiente en él, ya que la miel más dulce se agria en un vaso sucio.