No puedo creer que me condecoren. Yo creía que era necesario conducir tanques y ganar guerras.
No puedo darte la formula del éxito, pero si la del fracaso: Trata de complacer a todos.
No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.
No puedo desear que ganen los buenos, ya que ignoro quienes son.
No puedo dormir. Sólo sueños, imposibilidad de dormir.
No puedo estar enamorado de una persona de la que no me fío.
No puedo imaginarme a un dios que premia y castiga a los objetos de su creación, cuyos propósitos han sido modelados bajo el suyo propio; un dios que no es más que el reflejo de la debilidad humana. Tampoco creo que el individuo sobreviva a la muerte de su cuerpo: esos no son más que pensamientos de miedo o egoísmo de lo mas ridículo.
No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad para descansar.
No puedo tomar mi libertad como fin sino tomando igualmente por fin la de los otros.
No puedo ver coraje ni sacrificio en la destrucción de la vida o la propiedad,ya sea como ofensa o defensa.
No puedo y no voy a cortar mi conciencia para adaptarla a las modas de este año...
No queda al enfermo esperanzas cuando el médico aconseja la intemperancia.
No queda esperanza de remedio cuando los vicios se mudan en costumbres.
No quiero estar sin ti, si tú no estás aquí me falta el sueño, no quiero andar así, latiendo un corazón de amor sin dueño.
No razonar, desaparecer, cuando tenias que estar, te echaste a correr, lo que hiciste en mí, no tiene perdón, y yo sé que me siento mucho mas fuerte sin tu amor.
No reniego del patriotismo, pero primeramente soy un ser humano, y cuando ambas cosas son incompatibles, siempre le doy la razón al ser humano.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristán.
No se ama verdaderamente sino cuando se ama sin razón.
No se disfruta verdaderamente la propia felicidad cuando falta la de los otros.
No sé en qué consiste que soy naturalmente curioso; es un deseo de saberlo todo que nació conmigo, que siento bullir en todas mis venas, y que me obliga más de cuatro veces al día a meterme en rincones excusados por escuchar caprichos ajenos.
No se es amigo de una mujer cuando se puede ser su amante.
No se ha llegado al colmo del dolor cuando se tiene aún fuerza para quejarse.
No se puede descender dos veces por el mismo río, pues cuando desciendo el río por segunda vez, ni yo ni el río somos los mismos.
No sé que fue lo que hice para perderte, si ni cuenta me di cuando sucedió
No se sabe quien goza más; si la mujer cuando se casa o el hombre cuando enviuda.