Pido pues a mi orgullo que siempre vaya del brazo con mi cordura. Y cuando me abandone mi cordura, pues le gusta alzar el vuelo, que mi orgullo vuele siquiera del brazo con mi locura.
Pobre del estudiante que no aventaje a su maestro.
Pobre discípulo el que no deja atrás a su maestro.
Pobre eres,si no llevas repletas las arcas de tu corazón.
Pobre no es el hombre cuyos sueños no se han realizado, sino aquel que no sueña.
Pobre. La más pobre de las regiones ¡Pero sientan este frescor!.
Poco bien alegra al pobre.
Poesía... tristeza honda y ambición del alma ¡cuándo te darás a todos... a todos, al príncipe y al paria, a todos... sin ritmo y sin palabra!.
Por ejemplo. . . , a veces, estando conmigo a solas, con tus manos entre las mías. . . , como ahora. . . , hemos pasado horas enteras en silencio. Sin decirnos una sola palabra, pero sin sentir el vacío entre nosotros. Y a eso llamo yo cariño, ¿comprendes? a esa plenitud tranquila, que sólo siente uno. . . Entre los suyos.
Por estas dos cosas no debe airarse un hombre nunca: por lo que puede remediar y por lo que no puede remediar.
Por lo visto no había oído mis pasos y ni siquiera se movió cuando, conteniendo el aliento y con el corazón a galope, pase junto a ella...
Por muchos idiomas que se dominen, cuando uno se corta al afeitarse, siempre utiliza la lengua materna.
Por muy bien hechos que estén los puntos de sutura, se vive con dificultad cuando nuestras vísceras han sido substituidas por la añoranza de una persona; parece que ésta ocupara más lugar que aquéllas, la sentimos continuamente, y además ¡qué ambigüedad verse obligado a pensar una parte del propio cuerpo!.
Primero piensa en lo que realmente quieres. Luego persíguelo con perseverancia, no te rindas. Cuando decaigas piensa en las recompensas. Con eso habrás conseguido el 50% de tu meta.
Probar que tengo razón sería estar de acuerdo que puedo haberme equivocado.
Procura llevar las riendas de tu vida, pero, cuando sea la vida la que te arrastre, procura encajar los golpes.
Puede ser, entonces, que la forma nos sirva mejor cuando actúa como obstrucción, para desconcertarnos y desviar el curso que pensábamos seguir. Puede ser que cuando ya no sepamos qué hacer hayamos llegado a nuestro verdadero trabajo, y que cuando ya no sepamos adónde ir hayamos comenzado el verdadero viaje. La mente que no se desconcierta no se está empleando. El arroyo que encuentra un obstáculo es el que canta.
Puedes juzgar a los demás cuando te conozcas a ti mismo. Ahora dime: ¿quién entre nosotros es culpable y cuál inocente?.
Puedes juzgar tu edad con la cantidad de temor que sientes cuando te topas con una nueva idea.
Puedo creer lo imposible pero no lo improbable.
Puedo dudar de lo que pienso, pero no del hecho mismo de dudar.
Puedo entregarme a ella en sus sueños, murmurándole sus propios poemas al oído mientras duerme a mi lado.
Puedo estar a tu lado como si no estuviera, y encontrarte cien veces, así como al azar... puedo verte con otro, sin suspirar siquiera, y no puedo olvidar.
Puedo estar sola fregar platos leer libros construir frases escuchar y ser feliz sin mala conciencia.
Puedo imaginarme una época a la que nuestros conceptos religiosos le resulten tan extraños como a la nuestra el espíritu caballeresco.