Cole��o pessoal de citador
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Froto mi corazón para traerte entero hacia mÃ, asà tal como sos, como te amo, con todas tus queridas palabras tus rabias, tus silencios inquietantes, la dulzura que descubrà como inagotable panal de miel para empalagarme y llorar de alegrÃa contra tu sombra dormida en la almohada de la noche.
Gioconda Belli
¿has comprendido?,¿has perdonado?,¿has olvidado?. . . ¡no to confundas!, lo que pasa es que has dejado de amar.
Arthur Schnitzler
Todos los hombres son dioses para su perro. Por eso hay gente que ama más a sus perros que a los hombres.
Aldous Huxley
La pálida muerte lo mismo llama a las cabañas de los humildes que a las torres de los reyes.
Quinto Horacio Flaco
Muéstrame un obrero con grandes sueños y en él encontrarás un hombre que puede cambiar la historia. Muéstrame un hombre sin sueños, y en él hallarás a un simple obrero.
James Cash Penny
Una experiencia nunca es un fracaso, pues siempre viene a demostrar algo.
Thomas Alva Edison
La educación de una persona comienza dieciocho años antes de su nacimiento.
Napoleon Bonaparte
La forma más rápida de doblar tu dinero es plegar los billetes y metértelos de nuevo en el bolsillo.
Will Rogers
Las cañas se vuelven lanzas.
Refran
Al mal paso, darle prisa.
Refran
El hombre cauto jamás deplora el mal presente; emplea el presente en prevenir las aflicciones futuras.
William Shakespeare
Quiero saberlo todo. Y siempre me encuentro como antes, triste como la vida y resignado como la sabidurÃa.
Giovanni Papini
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Refran
Como suele decirse, persigue al mentiroso hasta el umbral de su mentira.
Josef Stalin
Esta fresa, me la dieron esta mañana, me hace tan feliz que oà al espacio celeste decir la cosa más deliciosa que haya saboreado.
Jens August Schade
Es necesario aprender lo que necesitamos y no únicamente lo que queremos.
Paulo Coelho
El arte de vivir es sacrificar una pasión baja a otra más alta.
Francois Mauriac
Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energÃa atómica: la voluntad.
Albert Einstein