En Oriente la mujer no suele ver al hombre antes de casarse. En Occidente, después.
Lo fascinante del cine es colocar al espectador en posiciones morales en las que nunca estuvo.
La iglesia nos pide que al entrar en ella nos quitemos el sombrero, no la cabeza.
¡La Iglesia de hoy no necesita "cristianos a tiempo parcial", sino cristianos de una pieza!