Frases de Robert Ingersoll
Robert Green Ingersoll (1833-1899) fue un abogado, político y orador estadounidense, célebre por sus conferencias sobre religión, ciencia y librepensamiento. Defendió la separación entre Iglesia y Estado y criticó el dogma desde una postura agnóstica.
Su obra se conserva sobre todo en discursos y ensayos recopilados, como «Some Mistakes of Moses» y conferencias sobre la libertad de pensamiento. Se le cita por su defensa de la razón, la libertad individual y su estilo oratorio vigoroso.
Las ciencias no son sectarias. Las personas no se persiguen unas a otras por cuenta de desacuerdos en matemática. Las familias no se dividen acerca de la botánica, y la astronomía no tiende a hacer a un hombre odiar a su padre y a su madre. Nos perseguimos unos a otros sobre lo que desconocemos.
Siempre que un hombre cree que ha recibido la verdad exacta de dios, no hay en él un espíritu de transigencia. Le falta la modestia que nace de las imperfecciones de la naturaleza humana; tiene la arrogancia de la certidumbre teológica y la tiranía que nace de la certeza inherente a la ignorancia.
Yo prefiero no hacer a nadie responsable. Prefiero decir: Si hay que vestir al desnudo, el hombre debe vestirlo; si el hambriento desfallece, el hombre debe alimentarlo. Prefiero confiar en la empresa humana, en la inteligencia humana, en el corazón y el cerebro humanos. No hay evidencia de que Dios haya intervenido jamás en los asuntos del hombre.