Vive de tal manera que, cuando tus hijos piensen en justicia, cariño e integridad, piensen en ti.
Vivimos en una época que lee demasiado para ser sabia y piensa demasiado para ser hermosa.
Vivir para los demás no es solamente una ley de deber, sino también una ley de felicidad.
Vosotros miráis hacia arriba cuando ansias elevaros; yo miro hacia abajo, pues estoy elevado.
Y a veces no puedo menos que preguntarme si un metro no sería la estatura ideal para el ser humano.