En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser.
Es excelente tener la fuerza de un gigante, pero es tiránico usarla como un gigante.
Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada.
Hay más cosas en el cielo y en la tierra, que todas las que pueda soñar tu filosofía.
Jamás viene la fortuna a manos llenas, ni concede una gracia que no haga expirar con un revés.