El amor es un loco tan leal, que en todo cuanto hagáis, sea lo que fuere, no halla mal alguno.
El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen.
El cansancio ronca sobre los guijarros; en tanto que la pereza halla dura la almohada de pluma.
El pesar oculto, como un horno cerrado, quema el corazón hasta reducirlo en cenizas.