Como todos los jóvenes arranqué para ser un genio, pero afortunadamente la risa intervino.
El destino del genio es ser un incomprendido, pero no todo incomprendido es un genio.
El genio es un uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento de sudor.
Entendemos más por intuición que por discurso: la intuición clara y viva es el carácter del genio.