Yo no me encuentro a mí mismo cuando más me busco. Me encuentro por sorpresa cuando menos lo espero.
Yo no sé desde dónde, hacia dónde, ni cuándo regresarás... sé sólo que te estaré esperando
¡Ay los vicios humanos! Son ellos los que contienen la prueba de nuestro amor por el infinito.
¡Ay, hermanos, ese dios que yo creé era obra humana y demencia humana, como todos los dioses!.