El destino tiene dos maneras de herirnos: negándose a nuestros deseos y cumpliéndolos.
El objeto de la vida es más grande desde cerca y el de los deseos es más grande desde lejos.
El verdadero heroísmo está en transformar los deseos en realidades y las ideas en hechos.
La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.
La vida es una isla, las rocas son sus deseos,los árboles sus sueños y las flores su soledad.
Los deseos de nuestra vida forman una cadena, cuyos eslabones son las esperanzas.