Si el hombre alcanzara la mitad de los deseos que tiene, redoblaría sus inquietudes.
Si no tienes ganas de ser frustrado jamás en tus deseos, no desees sino aquello que depende de ti.
Todo deseo tiene un objeto y éste es siempre oscuro. No hay deseos inocentes.
¿Dónde puedo encontrar un hombre gobernado por la razón y no por los hábitos y los deseos?