Cole��o pessoal de citador
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Las cosas y las personas, no son nunca grandes o pequeñas de un modo absoluto y por si mismas, sino que son grandes o pequeñas en relación con otras.
Pacoyo
Seamos sabios como el silencio, fuertes como el viento y útiles como la luz.
Abdul Baha
El hogar debe ser el refugio sagrado de la vida.
John Dryden
La juventud es el paraÃso de la vida, la alegrÃa es la juventud eterna del espÃritu.
Ippolito Nievo
Ignorar para preguntar, y preguntar para saber, eso es aprender.
Refran
Dios aprieta, pero no ahoga.
Refran
Más vale prevenir que curar.
Refran
El mejor fuego no es el que se enciende rápidamente.
George Eliot
Todos miden su éxito por el fracaso de los demás.
Ivan Illich
El amor es fecundÃsimo en miel y hiel.
Plauto
La tiranÃa de una multitud es una tiranÃa multiplicada.
Edmund Burke
Sólo se combate por lo que se ama; solo se ama lo que se estima, y para estimar es necesario al menos conocer.
Adolf Hitler
Jamás viene la fortuna a manos llenas, ni concede una gracia que no haga expirar con un revés.
William Shakespeare
Basta el instante de un cerrar de ojos para hacer de un hombre pacÃfico un guerrero.
Samuel Butler
Zozobra la verdad, más nunca ahogada la veras.
Refran
En la noche dichosa, en secreto, que nadie me veÃa, ni yo miraba cosa, sin otra luz ni guÃa sino la que en el corazón ardÃa.
San Juan De La Cruz
Nunca se es más activo que cuando no se hace nada; nunca se está menos solo que cuando nadie le acompaña a uno.
Caton de utica
Puede ser que la religión esté muerta. Si es asÃ, mejor intentemos descubrir otras fuentes de fuerza moral, antes de que sea demasiado tarde.
Pearl Buck
Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas. No te preocupes de la finalidad de tu amor.
Amado Nervo
Como en cuna de nacar que empuja el mar y que acaricia el cefiro, dormir parecia al blando arrullo de sus labios entreabiertos.
Gustavo Adolfo Becquer
La absolución de culpable es la condena de juez.
Proust
La polÃtica exterior tiene sus dogmas, como la religión; se llaman poder, expansión territorial y prestigio. Pero igual que los devotos de verdad no son los que siguen al pie de la letra las escrituras, no se encontrará a los mejores patriotas entre los polÃticos.
Arthur Schnitzler