El hallazgo afortunado de un buen libro puede cambiar el destino de un alma.
El hombre bajo todo gobierno sera el mismo, con las mismas pasiones y debilidades.
El hombre que produce mientras los demás disponen de su producto es un esclavo.
El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del Estado, pues es un delito renunciar a ser útil a los necesitados y un cobardía ceder el paso a los indignos.
El hueco que la obra genial ha producido a nuestro alrededor es un buen lugar para encender nuestra pequeña luz. De allí la inspiración que irradian los genios, la inspiración universal que no sólo nos impulsa a la imitación.
El mejor amigo de una mujer es un buen cuchillo.
El mejor gobierno es el que desea hacer feliz al pueblo y sabe cómo lograrlo.
El miedo es un sufrimiento que produce la espera de un mal.
El mundo es una graciosa mentira inventada por el buen humor de los mártires.
El número ideal de comensales para una cena es dos... yo y un buen camarero.
El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano.
El país se fundó sobre el principio de que el rol primario del gobierno es proteger de la mayoría a la propiedad, y así sigue.
El principal enemigo de la creatividad es el buen gusto.
El profesor mediocre dice. El buen profesor explica. El profesor superior demuestra. El gran profesor inspira.
El que es buen gallo, en cualquier gallinero canta.
El que es buen juez, por su casa empieza.
El que es buen músico, con una cuerda toca.
El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.
El que tiene buen corazón nunca es estúpido.
El secreto de un buen jugador es saber descubrir que espera el otro, y saber hacer creer que va a obtenerlo.
El sufrimiento más intolerable es el que produce la prolongación del placer más intenso.
El tiempo es un buen maestro, solo que lamentablemente, asesina a todos sus discípulos.
El único estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la ley.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
En buen tiempo, no faltan pilotos.