Un buen amigo es aquel para el cual nuestra vida no tiene secretos y a pesar de todo nos aprecia.
Un buen crítico es aquel que narra las aventuras de su propia alma entre las obras maestras.
Un buen crítico es el que suele ser más severo con sus propios trabajos que con los ajenos.
Un buen guardián no necesita rejas ni cerrojos, y, sin embargo, es imposible abrir lo que él cerró.
Un gobierno nuevo tiene que deslumbrar y sorprender; cuando deja de brillar, cae.
Una gran filosofía no es la que instala la verdad definitiva, es la que produce una inquietud.