El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos caminos sino en tener nuevos ojos.
Amor es desenredar marañas de caminos en la tiniebla: ¡Amor es ser camino y ser escala!.
Deja el lugar en que vives y busca otras tierras, ¡oh, joven! y se te abrirán nuevos horizontes.
El auténtico observador contempla tranquila y despreocupadamente los nuevos tiempos revolucionarios.