El matrimonio es como la vida real; un campo de batalla y no un lecho de rosas.
Esta es mi vida, un oscuro trabajo, un intenso anhelar, las rosas de mi patio y mi vacío hogar.
La lluvia obstinada y fría de aquella tarde brumosa, ¡Desbarató muchos nidos y deshojó muchas rosas!
La que ayer fue capullo, es rosa ya, y pronto agostará rosas y plantas el calor estival.
Las verdades, como las rosas, tienen espinas;recíbelas por la parte de la flor y no te pincharás.
No, nada llega tarde, porque todas las cosas tienen su tiempo justo, como el trigo y las rosas
Nos podemos quejar porque los rosales tienen espinas o alegrarnos porque los espinos tienen rosas.