Bajo el capitalismo, el hombre explota al hombre. Bajo el comunismo, es justo al contrario.
Cuando digo "Capitalismo", quiero decir Capitalismo completo, puro, incontrolado, no regulado, laissez-faire. Con una completa separación del Estado y de la economía del mismo modo y por las mismas razones por las que existe separación entre el Estado y la Iglesia.
Defendemos el capitalismo porque es el único sistema orientado hacia la vida de un ser racional.
El capitalismo no meramente "práctico", sino que es el único sistema moral de la historia.
Hoy en día, el capitalismo de mercado no tiene ningún gran rival ideológico; su mayor amenaza proviene de su propio interior. Si no puede promover la prosperidad y la justicia no habrá triunfado.
La existencia del capitalismo sin opresión nacional es tan inconcebible como la existencia del socialismo sin la emancipación de las naciones oprimidas, sin la libertad nacional.
La justificación moral del capitalismo yace en es el único sistema consonante con la naturaleza racional del hombre, que protege la superviviencia del hombre como hombre y que su principio gobernante es la justicia.
La ley básica del capitalismo es tú o yo, no tú y yo.
No se puede acabar con el capitalismo sin acabar con la ideología socialdemócrata en el movimiento obrero.
Parte del motivo por el que el capitalismo parece tener éxito es que siempre ha contado con mucha mano de obra esclava, la mitad de la población. Lo que las mujeres hacen - fuera del mundo laboral - no cuenta para nada.