Me gusta la gente que se niega a hablar hasta que está preparada para hablar.
Me gusta pensar en toda esta gente que me enseñaron tantas cosas que yo nunca había imaginado antes. Y me enseñaron bien, muy bien cuando eso era tan necesario me mostraron tantas cosas que nunca creí que fueran posibles. Todos esos amigos bien adentro de mi sangre quienes cuando no había ninguna oportunidad me dieron una.
Me gusta vivir despacio, saboreando la vida.
Me he dado cuenta de que en la vida lo increible es cotidiano, lo imposible puede ser posible si lo intentamos. Y la distancia no es barrera para cualquier sentimiento.
Me he dedicado a investigarla vida y no sé por qué ni para qué.
Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.
Medita en la belleza de la vida. Mira las estrellas y mírate a tí mismo corriendo con ellas.
Mejor morir de una vez que vivir siempre temiendo por la vida.
Mercaderes e industriales no deben ser admitidos a la ciudanía, porque su género de vida es abyecto y contrario a la virtud.
Merecer la vida es erguirse vertical más allá del mal, de las caídas. Es igual que darle a la verdad y a nuestra propia libertad la bienvenida.
Merecer la vida no es callar y consentir tantas injusticias repetidas... Es una virtud, es dignidad y es la actitud de identidad más definida.
Mi alma a dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Mi audacia está en la armonía, en los ritmos, en los contratiempos, en el contrapunto de dos o tres instrumentos, que es hermoso y buscar que no siempre sea tonal, buscar la atonalidad.
Mi corona está en el corazón, no en mi cabeza.
Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando.
Mi gloria está en tus ojos.
Mi libertad consiste en tomar de la vida lo que me parece mejor para mí y para todos; y en darlo con mi vida.
Mi luz te piensa a ti, luz de mi vida, pasión mía, luz mía, fuego mío llama mía inmortal, noche encendida, cauce feliz de mi profundo río, arrebatada flecha, alba elegida, mi dulce otoño, mi abrasado estío.
Mi mente esta covada para recibirte, para pensar tus ideas y darte a pensar las mías; te siento, mi compañero, hermoso juntos somos completos y nos miramos con orgullo conociendo nuestras diferencias sabiéndonos mujer y hombre y apreciando la disimilitud de nuestros cuerpos.
Mi misión es matar el tiempo y la de éste matarme a su vez. Se está bien entre asesinos.
Mi piel está grabada con tus señales y no hay viento ni agua que pueda lavarlas sin dejar mi nombre borroso, desteñido y sin sonrisa.
Mi tango sí es de hoy. El tango está moribundo.
Mi vida ha consistido en desafiar la autoridad, lo que me enseñaron de pequeña. La vida es puro ruido entre dos silencios abismales. Silencio antes de nacer, silencio después de la muerte.
Mi vida no es teorías y fórmulas. Es instinto y sentido común.
Mientras dura, vida y dulzura.