Hay evidencia creciente y contundente de que los pobres pueden resolver sus propios problemas si tan sólo se les da acceso justo a servicios financieros y de desarrollo de negocios.
Hay que inventarse un sueño para que el infinito no nos haga llorar.
Haz de tu vida un sueño, y de tu sueño una realidad.
Hubo un momento en que a mi sueño navegante la imagen pareciste de su sueño.
La caricia adormece, y a una región conduce más cercana a la tierra, a su silencio y sueño, bien tendidos, dichosos.
La ciencia no me interesa. Ignora el sueño, el azar, la risa, el sentimiento y la contradicción, cosas que me son preciosas.
La huella de un sueño no es menos real que la de una pisada.
La interpretación del sueño es la vía regia hacia el conocimiento de lo inconsciente.
La lectura es como el alimento; el provecho no está en proporción de lo que se come, sino de los que se digiere.
La literatura no es más que un sueño dirigido.
La miré fugazmente. Todos los días sueño que por fin voy a encontrar a alguien. ¡Si supiera usted cuantas veces he estado enamorado de esa manera!.
La muerte es el dulce sueño al que todos evitamos.
La muerte no es más que un sueño y un olvido.
La política es el arte de obtener el dinero de los ricos y el voto de los pobres con el pretexto de proteger a los unos de los otros.
La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante.
La providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida.
La riqueza de los pobres es la imaginación.
La vida es un sueño, el despertar es lo que nos mata.
La vida no es sueño. El más vigoroso tacto espiritual es la necesidad de persistencia en una forma u otra. El anhelo de extenderse en tiempo y en espacio.
Las decisiones, en particular las importantes, siempre me han dado sueño, tal vez porque sé que tendré que tomarlas por instinto, cuando lo que otras personas me dicen que debo hacer es resolverlas pensando.
Las empresas pobres de desentienden de sus competidores; las empresas del montón copian a sus competidores; las empresas ganadoras marcan el camino a sus competidores.
Las obras maestras del arte tienen a los ricos por esposos, pero a los pobres por amantes.
Lo mismo que cruza tu imagen por mi sueño, desearía pasar yo por los tuyos.
Lo vulgar es el ronquido, lo inverosímil, el sueño. La humanidad ronca, pero el artista está en la obligación de hacerla soñar o no es artista.
Los ricos tienen más dinero, y los pobres, más niños.