Mi sueño es el de Picasso: Tener mucho dinero para vivir tranquilo como los pobres.
Aún en el sueño más profundo, saber que eres tú. Y más aún: oír el sonido de tu corazón. Y besarlo.
De pequeño quise tener un perro, pero mis padres eran pobres y sólo pudieron comprarme una hormiga.