Te levantarás como una ola tempestuosa en el río de mis versos, y no lavaré de mis manos las huellas de tu perfume.
Te miro y planeo una vida contigo cargada de sueños. Y si no se cumplen cuando despertemos, con la luz del día ya veremos lo que hacemos.
Te quiero como gata boca arriba, panza arriba te quiero, maullando a través de tu mirada, de este amor jaula violento, lleno de zarpazos como una noche de luna y dos gatos enamorados discutiendo su amor en los tejados, amándose a gritos y llantos, a maldiciones, lagrimas y sonrisas (de esas que hacen temblar el cuerpo de alegría).
Te quiero cuando sonríes y en tu risa veo mi pasado, mi presente y mi futuro profundamente reflejado.
Te siento cuando te toco y, cuando no te toco, también te siento. ¿Que tienes en la piel?.
Te trato como a mi amigo pidiéndote que compartas mis menos del presente en la esperanza de poder pedirte que compartas mis más del futuro.
Te voy a dar la guarida que tiene la vida pa´ seguir viviendo, pa´ vivir queriendo, lo mejor de la vida es vivir es vivir el momento y asi te lo cuento, pa´ que tu la bailes, pa´ que baile el viento, pa´ que bailes conmigo lento, toma la cara y la cruz de mis sentimientos.
Temblad ante el esclavo cuando rompe sus cadenas, no tembléis ante el hombre libre.
Teméis todas las cosas como mortales y todas las deseáis como inmortales.
Ten buena conciencia y tendrás siempre alegría. Si alguna alegría hay en el mundo la tiene seguramente el hombre de corazón puro.
Ten una voz, mujer, que sea cordial como mi verso y clara como una estrella.
Tenemos bastante religión como para odiarnos, pero no suficiente como para amarnos.
Tenemos que apreovechar cuando la suerte está de nuestro lado y hacer todo lo posible por ayudarla, de la misma manera que ella nos está ayudando.
Tener dinero es como ser rubia: es más divertido, pero no de vital importancia.
Tengamos tan sólo paciencia, vendrá, tiene que venir, el tiempo sagrado de la paz perpetua, en que la nueva Jerusalén será la capital del mundo; y hasta entonces sean alegres y animosos en los peligros del tiempo, compañeros de mi fe, anuncien con la palabra y las obras el Evangelio divino y permanezcan fieles a la fe verdadera e infinita hasta la muerte.
Tengo a mis amigos en mi soledad; cuando estoy con ellos ¡qué lejos están!.
Tengo que admirar profundamente a alguien para valorarlo como amigos.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Tengo tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia. Cuando muerden dejan una herida profunda.
Tengo una imaginación viva. Nunca sabes cuando puedes necesitarla.
Terrible es el error cuando usurpa el nombre de la ciencia.
Tiene algo que ocultar aquel que se toma a mal las críticas.
Tiene derecho a criticar, quien tiene un corazón dispuesto a ayudar.
Tiene el poder aquel en el que la multitud cree.
Tiene ingenio el hombre que dice aquello que nosotros habríamos dicho si se nos hubiera ocurrido antes.