Puedes juzgar tu edad con la cantidad de temor que sientes cuando te topas con una nueva idea.
Qué desespero trae el amor, yo que no sabía lo que era el amor, ahora lo sé porque no soy feliz.
Que el aliento vital te vuelva tierno y fresco como tierno y fresco es un niño recién nacido.
Qué inapropiado llamar Tierra a este planeta, cuando es evidente que debería llamarse Océano.
Qué sabe del amor quien no ha tenido que despreciar precisamente lo que más amaba.
Quien busca la felicidad fuera de sí es como un caracol que caminara en busca de su casa.
Quien contempla a un verdadero amigo, es como si contemplara a otro ejemplar de sí mismo.