Frases de Joyce Carol Oates

Se han encontrado 12 pensamientos de Joyce Carol Oates



Lo que aspiré a ser y no fui, me robustece.

Joyce Carol Oates

Estamos unidos por la sangre, y la sangre es memoria sin lenguaje.

Joyce Carol Oates

Miraba hacia abajo, a Marilyn, ese espectáculo de cuerpo mamífero y esplendoroso vestido "transparente". ¿Habría tenido tiempo Marilyn de preguntarse si el Presidente iba a viajar a Los Angeles para ayudarla a celebrar su cumpleaños el primero de junio? Una celebración seguramente íntima; no, era improbable que hubiese tenido tiempo de preguntárselo, porque estaba atontada ante el micrófono, y con una sonrisa ausente, lamiéndose los labios pintados de rojo como en un intento desesperado de recordar dónde estaba y qué era aquello, con los ojos vidriosos, tambaleándose sobre sus tacos de aguja.

Joyce Carol Oates


Qué nuestra experiencia humana más valiosa, el amor, esté siendo profanada, parodiada, ridiculizada, seguro está en el núcleo de la fascinación de nuestra cultura por la pornografía.

Joyce Carol Oates

El peor cinismo: creer en la suerte.

Joyce Carol Oates

Nada es accidental en el universo -ésta es una de mis Leyes de Física- excepto el propio universo entero, que es Accidente Puro, divinidad pura.

Joyce Carol Oates

Cuando tenés 50 empezás a pensar cosas en las que no habías pensado antes. Yo solía pensar que envejecer tenía que ver con la vanidad, pero en realidad tiene que ver con perder gente que querés.Tener arrugas es trivial.

Joyce Carol Oates

La tragedia es una experiencia que ilumina el carácter.

Joyce Carol Oates

El amor combinado con odio es más podereso que el amor. O que el odio.

Joyce Carol Oates

El boxeo es una celebración de la religión perdida de la masculinidad, tanto más contundente por estar perdida.

Joyce Carol Oates

Si sos escritor te colocas detrás de una pared de silencio y sin importar lo que estés haciendo, manejando o caminando o haciendo tareas domésticas... aún así podés estar escribiendo, porque tenés ese espacio.

Joyce Carol Oates

La prosa -puede especularse- es discurso; la poesía elipsis. La prosa se habla en voz alta; la poesía se escucha a hurtadillas. La primera es presumiblemente articulada y social, un idioma compartido, la voz de la "comunicación"; la otra es privada, alusiva, inquietante, tímida, idiosincrásica como la delicada tela de una araña, una especie de hechizo insondable para las mentes comunes.

Joyce Carol Oates


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