Anduve viajando muchos años por el mundo, con el lucero de tu nombre en los ojos.
Ay, Guatemala, cuando digo tu nombre retorno a la vida. Me levanto del llanto a buscar tu sonrisa.
Con frecuencia una alegría improvisada vale más que una tristeza cuya causa es verdadera.
Cuando alguien me ha ofendido trato de elevar mi alma muy alto para que la ofensa no la alcance.
Divide las dificultades que examinas en tantas partes como sea posible para su mejor solución.
El aburrimiento no puede existir donde quiera que haya una reunión de buenos amigos.
El bien que hemos hecho nos da una satisfacción interior, que es la más dulce de todas las pasiones.
El escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar.