Todo hombre lleva en sí un dictador y un anarquista.
Todo hombre no vive más que por lo que espera.
Todo hombre paga su grandeza con muchas pequeñeces, su victoria con muchas derrotas,su riqueza con múltiples quiebras.
Todo hombre que conozco es superior a mí en algún sentido. En ese sentido, aprendo de él.
Todo hombre se parece a su dolor.
Todo hombre tiene derecho a dudar de su tarea y a abandonarla de vez en cuando; lo único que no puede hacer es olvidarla.
Todo hombre tiene derecho a ser feliz.
Todo hombre tiene su precio, lo que hace falta es saber cual es.
Todo hombre tiene sus penas secretas que el mundo no conoce. Por eso a veces acusamos de frialdad a un hombre que en realidad, sólo es un hombre triste.
Todo hombre tiene tres variedades de carácter: el que realmente tiene; el que aparenta, y el que cree tener.
Todo hombre, por naturaleza, desea saber.
Todo llega para quien sabe esperar.
Todo lo puede esperar el hombre mientras vive.
Todo lo que hay de bello en el hombre pasa y no dura.
Todo lo que logras o pierdes a lo largo de tu vida es el resultado directo de tus pensamientos.
Todo lo que se necesita para tener éxito es ignorancia y confianza.
Todo lo que una mujer quiere de verdad - un perro, un hombre, Dios, cualquier cosa - lo quiere como a un hijo.
Todo lo vence el hombre, menos el hambre.
Todos aman la vida, pero el hombre valiente y honrado aprecia más el honor.
Todos los hombre que no tienen nada importante que decir, hablan a gritos.
Todos los hombre y mujeres nacen, viven, sufren y mueren; lo que nos distingue unos de otros son nuestros sueños, ya sean sueños sobre cosas espirituales o mundanas, y lo que hacemos para que estos se realizen. No elegimos nacer. No elegimos nuestros padres. No elegimos nuestra epoca, el pais de nuestro nacimiento, o las circunstancias inmediatas de nuestra crianza. No elegimos, la mayoria de nosotros, el morir; tampoco elegimos la hora y las condiciones de nuestra muerte. Pero dentro de este reino de falta de elecciones, elegimos como vivir.
Todos los hombres son aptos para perpetuar la especie; la naturaleza forma y escoge aquellos que son dignos de perpetuar la idea.
Todos los hombres son dioses para su perro. Por eso hay gente que ama más a sus perros que a los hombres.
Todos los pozos profundos viven con lentitud sus experiencias: tienen que esperar largo tiempo hasta saber qué fue lo que cayó en su profundidad.
Todos para uno y uno para todos.