Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida.
Y así brota en el alma la rebelión de un sueño que es como un perro arisco que le gruñe a su dueño
Y es que nada hay tan difícil como cerrar por amor la mano abierta y avergonzarse de su generosidad.
Y los amantes saben, que sin querer siquiera hay un amor que crece como una enredadera
Y que un beso... uno solo puede más que el olvido si se juntan dos bocas en un beso prohibido
Y si por algo es triste la lluvia que no llueve será porque es la lluvia condenada a ser nieve