La vida humana se parece a un camino cuya salida es un precipicio horroroso; nos advierten de ello desde los primeros pasos; pero el decreto está ya pronunciado: es preciso adelantar siempre sin poder retroceder.
La vida humana sería una invención repugnante y bárbara, si estuviera limitada a la vida en la tierra.
La vida intensa a diario me convence de lo efímero de las derrotas.
La vida interior necesita una casa confortable y una buena cocina.
La vida mejora de hora en hora.
La vida no es aceptable a no ser que el cuerpo y el espíritu vivan en buena armonía, si no hay un equilibrio natural entre ellos y si no experimentan un respeto natural el uno por el otro.
La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla.
La vida no es más que un tejido de hábitos.
La vida no es miel sobre hojuelas, pero tiene miel y tiene hojuelas.
La vida no es senda de rosas.
La vida no es significado; la vida es deseo.
La vida no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir.
La vida no es solamente un derecho. Es, sobre todo un deber.
La vida no es sueño. El más vigoroso tacto espiritual es la necesidad de persistencia en una forma u otra. El anhelo de extenderse en tiempo y en espacio.
La vida no es un problema para ser resuelto, es un misterio para ser vivido.
La vida no es un problema que tiene que ser resuelto, sino una realidad que debe ser experimentada.
La vida no es una tecnología, ni una ciencia. La vida es un arte, has de sentirla. Es como el caminar por una cuerda floja.
La vida no está hecha de deseos y sí de los actos de cada uno.
La vida no merece que uno se preocupe tanto.
La vida no se ha hecho para comprenderla, sino para vivirla.
La vida no se pierde al morir; la vida se pierde minuto a minuto, se arrastra día a día, en mil pequeños descuidos.
La vida no te está esperando en ninguna parte, te está sucediendo. No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar, está aquí y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón. Cualquier cosa que seas es tu vida y si te pones a buscar significados en otra parte, te la perderás.
La vida nos enseña que no podemos ser felices sino al precio de cierta ignorancia.
La vida nos enseña que sólo somos felices a costa de alguna ignorancia.
La vida nos ha sido dada, pero no nos ha sido dada hecha.