Cuando el público dice que una obra es oscura en exceso, quiere decir que el artista ha dicho o hecho algo hermoso y, además, original; cuando describe una obra como obscena en exceso, quiere decir que el artista ha dicho o hecho algo hermoso y, además, verdadero.
Cuando la política promete ser redención, promete demasiado. Cuando pretende hacer la obra de Dios, pasa a ser, no divina, sino demoníaca.
Cuánta belleza en el arte, con tal de poder retener lo que se ha visto. No se está nunca entonces sin trabajo ni verdaderametne solitario, jamás solo.
Dar gracias a dios por lo que se tiene, allí comienza el arte de vivir.
Debido a que la música cambia constantemente, su estudio no termina nunca. El arte de ayer es lo comercial de hoy, y la vanguardia de hoy es el lugar común de mañana.
Dedicarse constantemente a una misma cosa vence con frecuencia al talento y al arte.
El amor no es sólo un sentimiento. Es también un arte.
El arte de agradar es el arte de engañar.
El arte de amar se reduce a decir exactamente lo que el grado de embriaguez del momento requiera.
El arte de dirigir consiste en saber cuando hay que abandonar la batuta para no molestar a la orquesta.
El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza.
El arte de escribir historias está en saber sacar de lo poco que se ha comprendido de la vida todo lo demás; pero acabada la página se reanuda la vida y uno se da cuenta de que lo que sabía es muy poco.
El arte de la expresión no me apareció como un oficio retórico, independiente de la conducta, sino como un medio para realizar plenamente el sentido humano.
El arte de la guerra consiste en ordenar las fuerzas de tal modo que no puedan huir.
El arte de la medicina consiste en mantener al paciente en buen estado de ánimo mientras la naturaleza le va curando.
El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos.
El arte de la pintura consiste en aclarar y oscurecer los tonos sin decorarlos.
El arte de la vida es el arte de evitar el dolor.
El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con la tristeza.
El arte de persuadir consiste tanto en el de agradar como en el de convencer; ya que los hombres se gobiernan más por el capricho que por la razón.
El arte de ser sabio consiste en saber a que se le puede hacer la vista gorda.
El arte de torear consiste en convertir en veinte minutos a un bello animal en una albóndiga sangrante ante un público alborozado.
El arte de un príncipe consiste en hacer el bien personalmente y el mal por segunda mano.
El arte de vencer las grandes dificultades se estudia y adquiere con la costumbre de afrontar las pequeñas.
El arte de vencer se aprende en las derrotas.