No puedo tomar mi libertad como fin sino tomando igualmente por fin la de los otros.
No se como será la tercera guerra mundial, sólo se que la cuarta será con piedras y lanzas.
No se puede decir nada tan absurdo como para que no haya sido dicho por algún filósofo.
No sé yo que haya en el mundo palabras tan eficaces ni oradores tan elocuentes como las lágrimas.
No te nombro; pero estás en mí como la música en la garganta del ruiseñor aunque no esté cantando.
No te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tu país.