Frases de María Zambrano
María Zambrano fue una filósofa española nacida en Vélez-Málaga en 1904 y fallecida en Madrid en 1991. Discípula de Ortega y Gasset, participó en la vida intelectual de la Segunda República y se exilió tras la Guerra Civil, enseñando en varios países de América y Europa.
Su obra, centrada en la «razón poética», une filosofía, poesía y experiencia vital. Destacan Filosofía y poesía, El hombre y lo divino y Persona y democracia. Se la cita por su reflexión sobre la intimidad, la democracia como exigencia ética y el vínculo entre biografía y pensamiento.
Fácil sería demostrar que desde las Cruzadas hasta los últimos conatos de revoluciones, la historia de Europa ha estado movida por utopías, por grandes imposibles. Y, sin embargo, de esos delirios ha salido la historia efectiva. Y más aún que como realidades, bien tristes si se las mira sin dejarse deslumbrar por su gloria, conmueve por lo que tienen de monumentos funerarios de las esperanzas europeas, de las concreciones que en forma de empresas ha tomado la esperanza europea. Son sus rastros, las huellas en la arena del tiempo de su anhelo. Son las cenizas de sus sueños.