Esa mañana cuando la luz se metía entre las bancas a través de los álamos en el parquecito de Santa Fe frente a la Basílica de San Francisco, el jubilado me dijo que a veces uno no desea morir -sólo a veces-.Ana Cecilia BluCrear imagenCopiarWhatsAppCompartir
Cuando el esqueleto se despierta sin quejas y en la terraza el sol entiende la piel de la vejez.Ana Cecilia BluCrear imagenCopiarWhatsAppCompartir
Cuando la memoria recuerda solamente lo bueno, lo bueno; los hijos vienen de visita, los nietos cuelgan de la alegría, abren la nevera y se comen hasta la soledad.Ana Cecilia BluCrear imagenCopiarWhatsAppCompartir
Cuando uno reposa contento, encantado en las tintas de un buen libro, o en los andamios de una gran película, y entonces no hay apuro para encontrarse con Dios.Ana Cecilia BluCrear imagenCopiarWhatsAppCompartir
Cuando el día está bonito, sí, bonito y no importa si el gobierno entero se va al carajo.Ana Cecilia BluCrear imagenCopiarWhatsAppCompartir
Eso, me dijo el jubilado, en el parquecito de Santa Fe frente a la Basílica de San Francisco, que a veces uno no desea morir -sólo a veces-.Ana Cecilia BluCrear imagenCopiarWhatsAppCompartir
Cuando el menú del día está sabroso, la pensión llega a tiempo, completa, y la casa no insiste en caerse a pedazos.Ana Cecilia BluCrear imagenCopiarWhatsAppCompartir