Cole��o pessoal de citador
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Cuando tengo que elegir entre dos males, siempre prefiero aquel que no he probado.
Mae West
No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella y trabajar para conseguirla.
Eleanor Roosevelt
A mi juicio, el mejor gobierno es el que deja a la gente más tiempo en paz.
Walt Whitman
Detesto la vulgaridad del realismo en la literatura. Al que es capaz de llamarle pala a una pala, deberÃan obligarle a usar una. Es lo único para lo que sirve.
Oscar Wilde
El ministerio de economÃa deberÃa llamarse ministerio de la miseria, ya que al ministerio de la guerra no se le llama nunca ministerio de la paz.
Jacques Prevert
Mi jardinero Convertido en sirviente De crisantemos.
Yosa Buson
Tras un recuento electoral, sólo importa quién es el ganador. Todos los demás son perdedores.
Winston Churchill
Encomiéndate a Dios de todo corazón, que muchas veces suele llover sus misericordias en el tiempo que están más secas las esperanzas.
Miguel de Cervantes Saavedra
Un obstáculo capital del progreso del género humano es que la gente no escucha a quienes hablan con sensatez sino a quienes hablan más alto.
Arthur Schopenhauer
Una de las supersticiones del ser humano es creer que la virginidad es una virtud.
Voltaire
Al conocimiento del pasado le atribuimos la capacidad de permitirnos comprender el presente y ese presente nos sirve para hacer previsiones sobre el futuro.
Claude Levi Strauss
Mientras que para la sociedad no existe mayor pecado que la vida contemplativa, los más cultos opinan que la contemplación es la ocupación natural del hombre.
Oscar Wilde
Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro.
Albert Einstein
Te miro y planeo una vida contigo cargada de sueños. Y si no se cumplen cuando despertemos, con la luz del dÃa ya veremos lo que hacemos.
Ismael Serrano
Lirios, pensad que se halla de viaje el que os mira.
Io Sogi
La ignorancia es la noche de la mente: pero una noche sin luna y sin estrellas.
Confucio
Ultimamente se han escrito varias obras de teatro sobre la monstruosa injusticia que supone el actual código de moral social. Por supuesto que es una vergüenza insultante que haya una ley para el hombre y otra para la mujer. Yo creo que no deberÃa haber ley alguna para ninguno de los dos.
Oscar Wilde