Tantas veces que juntaste fuego para mí, para mis huesos. Pero yo era leña verde.
Te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz.
Te siento cuando te toco y, cuando no te toco, también te siento. ¿Que tienes en la piel?.
Temblad ante el esclavo cuando rompe sus cadenas, no tembléis ante el hombre libre.
Ten el valor de la astucia que frená la cólera y espera el momento propio para desencadenarla.
Tenemos la suficiente religión para odiarnos unos a otros, pero no la bastante para amarnos.
Tengo dos problemas para jugar al fútbol. Uno es la pierna izquierda. El otro es la pierna derecha.