El puente sólo se repara cuando alguien se cae al agua.
El que está enfermo no reusa la medicina. (un enfermo es dócil y hace todo por curarse).
El rico nunca está satisfecho.
El río se llena con arroyos pequeños.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
La cabra come el césped allí donde se ata.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
La espina saldrá por donde entró.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él sólo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
La sal no dice de sí misma que es salada.
La unión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Las pulseras de metal suenan si son dos.