Se observa un renovado interés por doctrinas anecdóticas como la astrología. La amplia aceptación que gozan trasluce una falta de rigor intelectual y una grave carencia de escepticismo. Son filigranas de la ensoñación.
Si hacemos el bien por interés, seremos astutos, pero nunca buenos.
Sólo hay dos palancas que muevan a los hombres: el miedo y el interés.
Sólo los buenos sentimientos pueden unirnos, el interés jamás ha forjado uniones duraderas.
Una verdad sin interés puede ser eclipsada por una falsedad emocionante.
Yo no tendría ningún interés en escribir si supiera de antemano lo que va a pasar en mis cuentos.