Los prejuicios son lo mas perdurable que existe en el espíritu humano.
Los pueblos que tienen memoria, progresan.
Los sueños son las únicas mentiras que pueden dejar de serlo.
Los viejos van a la muerte. La muerte va a los jóvenes.
Más grande que el amor a la libertad es el odio a quien te la quita.
Mejor duerme el pobre que el que tiene que guardar con solicitud lo que con trabajo ganó y con dolor ha de dejar.
Mi complejo de superioridad es mejor que el tuyo.
Muchas veces lo imposible es lo no intentado.
Nada no es felicidad si no se comparte con otra persona, y nada es verdadera tristeza si no se sufre completamente solo.
Nada se ha visto más ridículo desde que Calígula nombró cónsul a su caballo.
Nada suena tan estridente a los oídos del autor como el silencio de la crítica.
Ninguno debe obedecer a los que no tienen derecho a mandar.
No debemos tomar la terquedad de nuestros prejuicios como valor para defender nuestras opiniones.
No decidas hasta haber oído a ambos.
No es la carga la que nos vence, sino la forma como la acarreamos.
No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita.
No existe el amor, sino las pruebas de amor, y la prueba de amor a aquel que amamos es dejarlo vivir libremente.
No hagas mal y el mal no te dominará; sepárate del injusto y él se alejará de ti.
No hay como el orden para enseñar a ganar tiempo.
No hay forma mas facil para engañar a un tonto que es diciendole que no lo es.
No hay leyes, ni tradiciones ni reglas que se puedan aplicar universalmente incluyendo ésta.
No hay nada mas activo que un rumor ocioso.
No hay nada más ateo que la alfombra de la catedral.
No hay realidad que no nazca de un sueño.
No puedo darte la formula del éxito, pero si la del fracaso: Trata de complacer a todos.