El Dios de cada persona resulta psicológicamente el padre transfigurado, es decir, nuestra experiencia vital con el padre la sublimamos y la proyectamos en la divinización paterna [...De ahí] los deseos de eliminar al padre y de suplantarlo tomando como esposa a la madre.
Fuente: Al mencionar el complejo de Edipo. Freud, Sigmund. El porvenir de una ilusión. Editorial FV Éditions, 2014. ISBN 9782366688399. · vía Wikiquote (CC BY-SA)