Como monedas echamos las palabras en la mente del niño para que con el tiempo su pensamiento sea un tesoro.Roberto ObregonCrear imagenCopiarWhatsAppCompartir
No me niegues que a veces, al despertar, quisieras refugiarte nuevamente debajo de mis manos, quedarte quietecita, apenas respirando, convertida en la misma huella de la noche.Roberto ObregonCrear imagenCopiarWhatsAppCompartir
Aprehender, sí. Primero asimilando los matices y contornos ocultos. Lo húmedo, lo tibio, y si soy afortunado el rumor de tu sangre abriendo zanja en la vida.Roberto ObregonCrear imagenCopiarWhatsAppCompartir
Se lo llevó todo y me dejó en la calle, fuera de mi propio corazón. Solo.Roberto ObregonCrear imagenCopiarWhatsAppCompartir
No quiero el calor de vuestro fuego, no quiero el agua de vuestras tinajas. Quiero sólo un lugar para mi canción.Roberto ObregonCrear imagenCopiarWhatsAppCompartir