Las manos cruzadas y apoyadas sobre el espaldar de una silla, la cabeza hundida y apoyada también... Sólo mi sombra esta allí para verme llorar, y qué ganas de agarrarla y con ella ponerme a bailar.
Las manos cruzadas y apoyadas sobre el espaldar de una silla, la cabeza hundida y apoyada también... Sólo mi sombra esta allí para verme llorar, y qué ganas de agarrarla y con ella ponerme a bailar.