Un líder sabe qué se debe hacer. Un administrador sólo sabe como hacerlo.
Un mundo donde te movías como un caballo de ajedrez que se moviera como una torre que se moviera como un alfil.
Un mundo nace cuando dos se besan.
Un niño prodigio es alguien que sabe tanto de niño como de mayor.
Un optimista es el que cree que todo tiene arreglo. Un pesimista es el que piensa lo mismo, pero sabe que nadie va a intentarlo.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Un país habrá llegado al máximo de su civismo cuando en él se puedan celebrar los partidos de fútbol sin árbitros.
Un paisano entre dos abogados es como un pescado entre dos gatos.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Un perro hambriento sólo tiene fe en la carne.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
Un poco de rebelión de vez en cuando es buena cosa.
Un postre sin queso es como una doncella hermosa, pero tuerta.
Un problema deja de serlo si no tiene solución.
Un pueblo bien loteado y construido en serie, daría como resultado una impresión de calma, de orden, de limpieza, impondría fatalmante la disciplina a los habitantes.
Un pueblo no es independiente cuando ha sacudido las cadenas de sus amos, empieza a serlo cuando se ha arrancado de su ser los vicios de la vencida esclavitud, y para patria y vivir nuevos, alza e informa conceptos de la vida radicalmente opuestos a la costumbre de servilismo pasado, a las memorias de debilidad y de lisonja que las dominaciones despóticas usan como elementos de dominio sobre los pueblos esclavos.
Un pueblo no representa tanto una acumulación de ideas y teorías como de obsesiones.
Un rico es diferente al que no lo es: tiene más dinero.
Un sensato puede amar como un loco, pero nunca como un necio.
Un sistema escolar que no tenga a los padres como cimiento es igual a una cubeta con un agujero en el fondo.
Un viajero marino tiene incluso una impresión mas vivida de que el oceano esta hecho de ondas en lugar de materia.
Una buena forma como podemos valuar nuestro desempeño en este mundo es preguntándonos qué tanto estamos siendo para los demás un beneficio.
Una buena parte de los hombres no tiene más vida interior que la de sus palabras, y sus sentimientos se reducen a una existencia oral.
Una cabeza sin memoria es como una fortaleza sin guarnición.
Una casa no es un hogar a menos que contenga los alimentos y el fuego de la mente, así como el del cuerpo.