Frases de Gustave Flaubert
Nada puede hacerse sin cabeza, y el sufragio universal, tal como existe ahora, es todavía más estúpido que el derecho divino. ¡Las cosas que veréis, si ese sufragio permanece!. La masa, el número, siempre es idiota. No es que yo tenga muchas convicciones, pero ésta la tengo muy arraigada. De todos modos, hay que respetar a la masa, por muy inepta que sea, pues contiene el germen de una fecundidad incalculable. Dadle la libertad, pero no el poder.
El año 1789 acabó con la monarquía y la nobleza, 1848 con la burguesía y 1851 con el pueblo. No queda otra cosa que una muchedumbre canalla e imbécil. Todos nos hemos hundido y nivelado en una mediocridad común. La igualdad social ha alcanzado al Ingenio. Se hacen libros para todo el mundo, arte para todo el mundo, ciencia para todo el mundo, del mismo modo que se construyen líneas férreas y calefactorios públicos. La humanidad siente pasión por el embrutecimiento moral. Y eso me revienta porque formo parte de ella.
Amo a este pueblo áspero (se refiere a los árabes nómadas), persistente, vivo, último ejemplo de las sociedades primitivas y que, al hacer alto a mediodía, tumbado a la sombra bajo el vientre de sus camellas, se burla, mientras fuma su chibuquí, de esa valiente civilización nuestra que tiembla de ira.
Te costaría creer lo mucho que hablamos del futuro de la sociedad. En mi opinión, es casi seguro que, en un lapso de tiempo más o menos grande, será regida como un colegio. Los vigilantes legislarán. Todo el mundo irá de uniforme. La humanidad dejará de emplear barbarismos en sus temas insípidos; pero, ¡qué estilo más jodido veremos! ¡Qué ausencia de gracia, de ritmo y de vuelo!.
¡Ah! ¡Los hombres de acción! ¡Los activos!. Hay que ver cómo se cansan ellos y nos cansan a los demás por no hacer nada. ¡Y qué vanidad más boba la que nace de una turbulencia baldía! (...) ¿Qué ha quedado de todos los Activos, de Alejandro, de Luis XIV, etc., incluso de Napoleón, tan próximo a nosotros? El pensamiento es eterno, como el alma, y la acción es mortal, como el cuerpo.