Frases de Albert Einstein
No puedo imaginarme a un dios que premia y castiga a los objetos de su creación, cuyos propósitos han sido modelados bajo el suyo propio; un dios que no es más que el reflejo de la debilidad humana. Tampoco creo que el individuo sobreviva a la muerte de su cuerpo: esos no son más que pensamientos de miedo o egoísmo de lo mas ridículo.
Si ese ser es omnipotente, entonces cada ocurrencia, incluyendo cada acción humana, cada pensamiento humano y cada sentimiento y aspiración humana también es su obra; ¿cómo es posible pensar en hacer responsable al hombre por sus actos y pensamientos ante tal ser todopoderoso? al dar castigo y recompensas, hasta cierto punto estaría juzgándose a sí mismo. ¿cómo puede combinarse esto con la bondad y justicia que se le adjudican?.
Era, por supuesto, una mentira lo que leíste acerca de mis convicciones religiosas, una mentira que ha sido sistemáticamente repetida. No creo en un dios personal y nunca lo he negado [este descreimiento], por el contrario, lo he expresado claramente. Si algo hay en mí que puede ser llamado religioso es entonces la admiración sin límites hacia la estructura del mundo hasta donde la ciencia nos lo ha podido revelar por el momento.